"La inteligencia de una sociedad es inversamente proporcional a su deseo de ser sometida por su propio Gobierno". (El Filóloco)

"Mientras que los judíos han conseguido que el antisemitismo sea un delito, los españoles hemos conseguido
que el antiespañolismo (el insulto y la vejación de todo lo español) sea un derecho democrático". (El Filóloco)

Vota a Pepe
Acceder



NO TE PIERDAS HOY.....

lunes, 8 de octubre de 2012

¿Merece Cataluña ser una nación?


Vaya por delante, ante todos mis lectores, que siempre me he declarado partidario de la unidad de España y que los diferentes principios nacionalistas los he percibido como un conjunto de ideales ahistóricos y, por supuesto, irracionales...

Para más inri, debo aclarar que soy madrileño y, por lo tanto, jacobino o centralista puro... como me quieran calificar...

Pero, ante la actual revuelta -o revoltijo- independentista que parece envolver a España y ahogarla en un gigantesco Maelstrom de despropósitos, he llegado a plantearme si quien tan denodadamente desea construir una nueva patria... un nuevo hogar, alejado de las ataduras, torpezas, fracasos y cobardías del pasado tiene derecho a hacerlo...

El año 1978 marca el nacimiento de un Estado cobarde...

En aquella aciaga fecha, se asentó un régimen cuya cabeza sería un Rey, nombrado a dedo por un dictador, perteneciente a una dinastía -la Borbónica- que, por dos veces había sido expulsada de España...

Hace años, me sorprendió el comentario de un profesor de Historia que mantenía la tesis de que la dinastía de los Borbones había sido la más nefasta para la Historia de España... Y no le faltaba razón...:

Con los últimos Trastámara, se recobró la unidad de España, se descubrió un Nuevo Mundo y se asentaron las bases de lo que, pronto, se constituiría en una superpotencia mundial...

Con los Austrias, se llegó al culmen de dicha potencia, aunque también, al lento declinar económico de la misma, con los denominados miembros "menores" de la mencionada dinastía...

Pero es con los Borbones cuando muestra todas sus fauces la auténtica debacle nacional: y ya desde el primer Borbón -Felipe V-, cuyas satisfechas ambiciones al trono nos costaron la pérdida de todos los territorios europeos y los aún candentes problemas de Gibraltar y del nacionalismo catalán...

Con sus sucesores, todo fue una continua pérdida de territorios españoles en América, hasta desaparecer por completo del continente...

Y ahora llegamos al actual Borbón, que, impávido, asiste al desmembramiento de la misma España... Ni un discurso institucional firme, contundente, valiente, en estos más de treinta años, ante los continuos insultos y provocaciones provenientes de los independentistas periféricos... Nada... Silencio total... Silencio completamente cobarde... Tan sólo una leve referencia -muy general y completamente alegórica- en su nueva página web... De risa...

¿Acaso los Gobiernos centrales han mostrado, en estos años, mayor valentía para coger el toro por los cuernos...? En absoluto... Ni Felipe González... Ni Aznar... Ni Zapatero -que, felpúdicamente, dijo que haría "lo que Cataluña quisiera..." (y digo yo... ¿y por qué no lo que La Rioja... o Murcia... o Extremadura quisieran...?)-, ni, por supuesto, este pasmado y mentiroso de Rajoy, cuya única política son las peores aficiones del socialismo, tales como subir con fruición los impuestos a cambio de no parar el déficit... La cobardía ha sido ampliamente manifiesta entre esta pandilla de vividores del erario público...

¿Y del pueblo español... qué podríamos decir...? ¿Ha hecho algo ante el constante insulto de los independentistas a nuestra bandera, a nuestro himno y, en definitiva, ante nuestra dignidad...? Nada... absolutamente, nada... Éste es el pueblo del "otra de gambas", como diría Federico Jiménez Losantos..., o del "ya tengo muchos problemas como para preocuparme por la unidad de mi Patria"...

Cobardes... Un pueblo de auténticos cobardes... del que muy pocos se salvan...

¿Merece, pues, la independencia Cataluña...?

Sí. Contundentemente sí.

No por razones históricas... pues éstas no existen: jamás fue una nación, sino un territorio más de la antigua Corona de Aragón...

Pero un pueblo que ha decidido alejarse de la cobardía de sus hermanos, arrojar el lastre del espíritu de avestruz que ha impregnado la mediocre existencia de buena parte de la población española, merece la oportunidad de construir una nueva nación que se sienta realmente amada por sus hijos y no vilipendiada por ellos, como año tras año, siglo tras siglo, han hecho la mayoría de los españoles...

Quien lucha ardorosamente por algo es su único merecedor.



Related Posts with Thumbnails